Dioses Celtas

Otros dioses Celtas

Amaethon

Dios del grupo de los Tuatha de Danann, dioses superiores del panteón celta. Hijo de Don y Bile, estaba encargado de proteger la agricultura, actividad reservada a mujeres y ancianos, ya que se trataba de una cultura nómada.

Angus

El equivalente al dios galo Math era hijo del gran Dagdé. Los asuntos amorosos de los mortales eran su ocupación, actuando a través de los besos que se transformaban en pájaros. Uti­lizaba la música para atraer y hechizar a quienes la escuchaban.

Arianrod

Diosa del clan de los Tuatha de Danann, hija de Don y Bile, hermana de Amaethon, se casó con su hermano Gwydion, y fue madre de uno de los principales dioses celtas, Lugh. Estaba encarga­da de proteger los cielos, en especial la constelación Corona Borealis, a la que los galos denominaban Caer Arianrod, es decir, «castillo de Arianrod».

Belenus

Dios de origen galo, adorado también en el mundo irlandés y que los romanos asimilaron ocasionalmente con Apolo. Este sincretismo venía dado por las atribuciones de este dios encargado de las termas y de recintos sagrados, y por el significado de su nombre «brillante, luminiscente» con asimilaciones al dios de la Luz.

En las representaciones aparecía frecuentemente junto a la diosa Sirona, aunque también era habitual confundirlo con otros dioses parecidos como fueron Grannus o Siannus.

Beusama

Diosa perteneciente al panteón galo, cuyo nombre significa «similar a la llama» y que los romanos asimilaron a su diosa Minerva. Protectora del fuego, tenía unas atribuciones que la relacionarían con el culto de las vestales.

Bile

Dios presente en el panteón irlandés y en el galo. Equivalen­te al Dis pater o dios supremo del mundo latino, de este dios provenía el linaje de los galos. Casado con la diosa Don/Da-num, fueron los padres de cinco hijos: Arianrod, Gwydion, Amaethon, Goibwiu y Lugh.

Creidné

Dios de la raza de los Tuatha de Danann, que contaban con dos dioses herreros, llegando en ocasiones a ser asimilados con el Vulcano romano. Creidné era el artesano del bronce, encargado de fabricar las empuñaduras y el relieve central de las espadas, y los re­maches que fijaban las puntas de lanzas y el borde de los escudos, tareas que eran rematadas por el otro herrero: Goibniu.

Danna

Diosa hija de Dagdé, que pertenecía a los dioses de la Vida, de la Luz y el Día. Era compañera del Bile irlandés, que parece corresponderse con el Dis pater latino, dios del que creían descender los galos. De la unión de ambos nacieron la diosa Arianrod y los dioses Gwydion, Amaethon, Goibniu y Lugh.

En Irlanda también era conocida con el nombre de Brigit, lo que hizo que en época cristiana fuera asimilada a Santa Brígida.

Dian Cecht

Dios de la Salud y protector de los curanderos. Hijo de Dagdé, que pertenece a la estirpe de los Tuatha de Danann. La mitología celta le atribuye participación en varias de las leyendas de sus dioses y héroes más conocidos, siempre como médico de la di­vinidad. Fue él quien en colaboración con Creidné, el herrero, hizo la mano de plata destinada a sustituir a la mano cortada de Nuada. Pero también era un dios con sombras, ya que protagonizó uno de los hechos más luctuosos, al descubrir que su hijo había heredado su facultad para curar, cuando descubrió que éste sería aún más habili­doso que él para la medicina, lo asesinó sin piedad.

Epona

Diosa que alcanzó un puesto propio en el panteón romano, los invasores latinos la adoptaron como propia. Fue la divinidad más popular relacionada con el agua o la plenitud de los campos. Se la representa con un caballo, lo que la convirtió en la protectora de la ca­ballería celta que luchó junto a las legiones romanas, de ahí la popularidad de su culto, incluso en las provincias más orientales del Imperio romano, en donde aparece convertida en diosa de la Caballería.

Esus

Los dioses galos aparecen asociados en trinidades, tal es el caso de Esus, que aparecía junto a Taranis y Teutates. Delimitar sus atribuciones es complicado, ya que en ocasiones se presentaba como una especie de arquitecto universal o protector de los bosques.

Estaba considerado como un dios cruel, ávido de sangre, inspirador del miedo en los combates y propiciador de una gran violencia en las batallas. Los enemigos eran inmolados en su honor cuando caían en combate y se sacrificaban los prisioneros de guerra, siempre que fuera posible ahorcándolos de un árbol.

Los Fomoireos

Eran los dioses de la Muerte, del Mal y de la Noche. Habitaban en una oscura región que se encontraba más allá del océano conocido. Libraron batalla contra Partolón y sus descendientes, pero solo pudieron ser derrotados por los Tuatha de Danann, tras lo cual volvieron a su patria. Confundidos con gigantes y demonios, las almas de los muertos les eran entregados por una her­mosa hechicera, que en realidad era la mensajera de la muerte, los jóvenes caían seducidos por su belleza, lanzándose contra la barca de vidrio que utilizaba en sus viajes la temible hechicera, y que también servía para trasladarlos al país de los fomoireos. Los animales que anunciaban su presencia eran el cuervo y la corneja.

Goibniu

Era hijo de la diosa Danna y del dios Bile, pertenece por tan­to a los dioses mayores o Tuatha de Danann. Su nombre quiere decir «herrero». En el panteón celta eran dos los herreros divinos, Creidné y Goibniu. Estas divinidades fabricaron las armas de los Tuatha de Danann, las lanzas que realizaba Goibniu jamás herraban el golpe, y la carne que tocaban las espadas por él hechas no volvía a curarse. Además era el encargado de distribuir un brebaje -cerveza, en concreto-, que él mismo preparaba y que proporcionaba la inmortalidad a los dioses. Sus atribuciones también alcanzaban lo relacionado con los alimentos en el hogar, desde la conservación de la mantequilla a la obtención de la sal; por este motivo se le conside­raba además una especie de dios de la Cocina y del Hogar.

Gwydion

Su equivalente continental era el dios Ogmios. Era hijo de Danna y Bile por lo que también pertenecía a los Tua­tha de Danann. Se casó con su hermana Arianrod y de su unión nació Lugh. Dios dispensador de beneficios y defensor de las artes.

Ler

Estaba emparentado con la diosa Danna, pero no se sabe cómo. En Irlanda fue más tarde Mac Lir. Su nombre desig­naba probablemente al océano, y su sobrenombre Llediaith el de la Media Lengua daba a entender que no se comprendía bien lo que decía, quizá por el ruido que producían las tempestades que provocaba en sus océanos y mares. Se casó con Iwerydd, y tuvo dos hijos Bron o Bran Mac Llyr y Manawyddan o Mananann Mac Llyr.

Mider

De la estirpe de los fomoireos, apareció en algunas leyendas tardías como un arquero de gran habilidad, pero originalmente era el dios de los Infiernos. Fue esposo de Etain y crió a Oengus, el hijo de Dagdé.

Morrigu

Divinidad femenina llamada «la gran Reina» y asociada a Llud el Belicoso. Se mostraba con un aspecto terrible a los guerreros en combate, donde habían de abrazar a la muerte.

Otras divinidades crueles y sanguinarias tales como Macha la Batalla, Nemón la Venenosa y Badb el Cuervo, no eran probablemente más que encarnaciones diversas de Morrigu. Badb hacía también su aparición bajo la forma de una corneja. Los textos me­dievales se complacen en describir su aspecto horroroso cuando se mostraba a los guerreros a los que les esperaba una derrota cierta. Tanto Badb como Morrigu influyeron profundamente en la mitología escandinava.

Nudd o Llud

Era hijo de la diosa Danna y del dios Bile, pertenecía pues al grupo de dioses conocidos como los Tuatha de Danann. Se conoce en la Edad Media con el nombre de Nodons, que tampoco es seguro que sea el Nudd irlandés, y que dio nombre a cierta colina de Londres llamada hoy Ludgate Hill.

Se le llamaba, no se sabe por qué, «el de la mano de plata» y en él se encuentran los rasgos de Júpiter romano.

También dio su nombre a su ciudad favorita, Caer Llud, que más tarde fue Londres.

Ogmé o Ogmius

Dios galo que aparecía representado como un viejo con el rostro surcado por arrugas, prácticamente calvo, ataviado con una piel de león y provisto de una gran maza que lo asimilaría al Heracles griego cuando aparece con los atributos del león de Nemea, pero la particularidad de este dios no es su fuerza sino su elo­cuencia, representado por las cadenas que unían su lengua con las orejas de quienes le escuchaban.

Pertenecía a los Tuatha de Danann. Se le apodaba «el de la faz solar» y se le consideraba hijo de Elada y hermano de Dagdé, era por tanto, un representante del segundo principio originario de vida.

Además representaba al campeón divino, ya que a su natural elo­cuencia había añadido su profesionalidad en las guerras, llegando a convertirse en el héroe de la batalla de Mag Tured, en la que arrebató la espada al rey fomoireo, Tethra.

Ollathai

Una posible remininiscencia del antiguo panteón indoeuropeo, presente en el mundo celta, es la figura de este dios al que asimilarían con el dios del Cielo, el padre de los dioses y de los hombres.

Siempre asociado a su compañera la diosa-madre, madre común, tierra generadora, dadora de la agricultura y el bienestar en los cam­pos; de ella nacían los hombres, animales y plantas, aunque también era la guardiana de los muertos.

Rudraige

Héroe epónimo del Loch Rudraige, hijo de Partolón. Cuando murió, al cavar su tumba surgió tal cantidad de agua que se formó un lago, al que bautizaron con su propio nombre.

Slicellus

Dios de origen oscuro, ya que es difícil llegar a descifrar su atribución principal, siempre asociado a su compañera Silvana.

Taranis

Dios de los fenómenos atmosféricos, formaba parte de la trinidad principal del panteón celta, que según César estaba formada por Esus, Teutates y Taranis, todos dioses de la Muerte y la Noche y, por tanto, de la raza de los fomoireos. Su nombre significaba «rayo», tanto en gales como en cómico y bretón, y los romanos lo asimilaron a Júpiter. Cuando recibía algún sacrificio sus víctimas eran inmoladas ahogándolas en un gran caldero.


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