Jacinto

Jacinto

Jacinto El más joven de los hijos de Amiclas, rey de Laconia, era Jacinto. Febo Apolo vio al apuesto muchacho y sintió por él una profunda inclinación; incluso llegó a pensar en elevarle al Olimpo con el fin de tenerle…

Pélope

Pélope

Pélope En la misma medida en que el padre ofendiera a los dioses, honrábalos el hijo, Pélope, con santa piedad. Enviado ya Tántalo al Infierno, vióse Pélope desposeído de los paternos domi­nios por el rey de la vecina Troya en…

Zeto y Anfión

Zeto y Anfión

Zeto y Anfión Hallándose el rey tebano Polidoro, hijo de Cadmo, postrado en su lecho de muerte, confió a su hijo Lábdaco, menor de edad, a la tutela de su suegro Nicteo. Éste gobernó por espacio de varios años en…

Salmoneo

Salmoneo

Salmoneo Salmoneo, hermano de Sísifo, señor de Elide, fue un príncipe rico, injusto y de corazón soberbio. Había fundado una magnífica ciudad, Salmonia, y llegó a tales extremos de orgullo, que pre­tendió que sus subditos le tributasen honores divinos, le…

Sisifo y Belerofonte

Sisifo y Belerofonte

Sisifo y Belerofonte Sisifo, hijo de Éolo, el más astuto de todos los mortales, erigió y gobernó la magnífica ciudad de Corinto, situada en el angosto istmo que une dos países. Cuando Zeus robó a Egina, Sisifo, por motivos interesados,…

Melampo

Melampo

Melampo Amitaon, hijo de Creteo, vivía en Mesenia, en la ciudad de Pilos, por él fundada. Su esposa Idómene le dio dos hijos, llamados el uno Biante y el otro Melampo, es decir, «pie negro», pues, habiéndose quedado dormido un…

Ceix y Alcíone

Ceix y Alcíone

Ceix y Alcíone Ceix, hijo de la Estrella vespertina y de la ninfa Filo, asus­tado por ciertas predicciones siniestras, resolvió cruzar el mar y trasladarse a Claros, en Asia Menor, donde había un famoso oráculo de Apolo. Su ñel esposa…

Etain

Etain

Etain Diosa de gran belleza, todos los que la veían caían prendados de su gracia, lo que no impidió que sufriera todo tipo de peripe­cias junto a los maridos que tuvo. En primer lugar fue la esposa de Mider, pero…